Primer día
Ante la necesidad de registrar y contar mi sentir he decidido iniciar con este diario, al igual que muchas personas, lo he intentado innumerables veces sin éxito alguno. No se a qué razones adjudicar esta inconstancia pero lo único de lo que estoy segura es de que la última vez que lo hice, y volví a leerme, me llevé una sorpresa nada grata con la persona que encontré, el diario de una niña de primaria puede ser divertido pero leer los conflictos emocionales y el gran autodesprecio que puedo llegar a sentir no es nada agradable.
En las últimas semanas volví a un punto de quiebre en el que sentí que me hundía nuevamente, una sensación de total autodesconocimiento me invadía, otra vez a la deriva. Por azares del destino, o no, terminé encerrada en el cuarto de mi madre manteniendo una parcial cuarentena ya que enfermé de COVID, ¿premio o castigo? Diría que es un descanso para mi corazón, tengo un poco de tiempo para mi, para mis pensamientos, mi soledad y lejos de las cosas que me están estresando, al menos por cinco días podré respirar un poco más en paz.
He pensado sobre los pasos que debo tomar, las sensaciones que quiero volver a sentir, mis relaciones personales con algunas amistades y sobre las relaciones de pareja. Una amiga me recomendó leer "Amor líquido" de Zygmunt Bauman porque detectó que aparentemente veo las relaciones amorosas desde un punto consumista, debería buscarlo en físico. También acabo de comenzar a leer "Fausto" de Goethe y no pude evitar sentirme identificada con esa niebla de pesar, confusión, maravilla y decepción que siente, probablemente no en el grado del protagonista (que lo llevó casi a quitarse la vida) pero si a sentirme cómoda con esa aura pesimista de la vida.
Debido a la inflamación sistémica que genera el SARS-CoV-2 me recetaron betametasona, ya van dos noches que no puedo simplemente dormir porque me produce mucho molestar estomacal, pero parece que todo ocurre por algo, debido a mi estado pensativo y además de la incomodidad física no podía conciliar el sueño, pero en medio de mis achaques acaba de ocurrir algo muy peculiar en este instante, en medio de la obscuridad acabo de encontrar a un pequeño alacrán caminando sobre mis sábanas, lo capturé y no pude evitar pensar y agradecer a Dios/Universo, ¿qué me hubiera pasado si me dormía con el alacrán en mis sábanas? Que bueno que aún seguía despierta. Solo pienso, "Gracias, no fuí lastimada", supongo que en todo lo que pasa siempre hay algo bueno.
El alacrán le dió un cortón a mis pensamientos por lo que la primer entrada termina aquí.
Buenas noches.